Aubrey sale parada frente al lente, ajustándose una lencería que apenas le cubre lo necesario. La recamara trae las cortinas corridas y alguien la entrevista con un micrófono en mano antes de que la cosa siga. Se oye un perro ladrando lejos, fuera de la toma.
La morra se jala las tiras del conjunto y se queda un rato largo de espaldas, como presentándose antes de la parte buena. Es de esas jarochas xxx que se graban en cuartos privados, con una sola cámara y nada de producción detrás.
El micrófono sigue cerca de ella hasta el final de la toma, y entre pregunta y pregunta la chava se mueve a media velocidad, sin apuro. Apenas contesta un par de preguntas completas.
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